Hola, yo soy Mari.
Y este blog trata sobre mis ideas y sentires profundos, las vivencias del día a día convertidas en relatos, y el retar a mi imaginación a que no deje de florecer.
Más criolla que comer patacón de plátano maduro con una tambora gaitera de fondo musical, esa sería mi descripción pintoresca para dejarles saber que soy “maracucha”. Oriunda de Maracaibo, una ciudad calurosa al occidente de Venezuela.
Allá nací, crecí, estudié y me reproduje también. Mucho de mi bagaje intelectual y cultural se lo debo a mi país, en especial a mi graciosa y pintoresca ciudad.
Odontóloga de profesión con múltiples postgrados. Mamá de Maximiliano, niño de excepcional ocurrencia. Y con una nueva carrera, migrante. Desde 2017 vivo en Miami, ciudad que me ha abierto sus brazos de par en par, y que me ha permitido que conozca personas maravillosas que me han acompañado en este caminar.
Soy cristiana, extremadamente sentimental, llorona, con los años más directa, detesto los prejuicios, soy escandalosa, amo ser mujer y defensora de mi género, leal y cumplidora, adoro cocinar, ver películas históricas, nadar, viajar, leer, escribir y hacer el amor con amor.

