Menu
Reflexiones

Mis 40s. Parte I

Eso de alguna forma me daba una tranquilidad saber que mis protectores nunca me iban a fallar, Y que cuando “fuera grande” iba a ser  toda una “mujer empoderada” en completo control de mi vida…  Estaba equivocada con E mayúscula y en negrilla.

Ahora, a la víspera de pisar “el cuarto escalón” de mi vida, me siento estafada, si estafada es la palabra correcta, y no quiero culpar a la niña que fui hace 30 años atrás, pero no puede ser que crecer no sea garantía de fortaleza y desarrollo personal, ¡como es la vaina! y lo grito con las manos halándome los pelos de la cabeza, que dicho sea de paso está teñido para ocultar las amigas canas.

¿Es que acaso ese estar centrado en sí mismo y dentro de la sociedad no viene como un hecho certero junto con las fulanas Canas?, ¡a pues, no!

Así pues querido lector, me he quedado como suspendida en una especie de levitación cerebral, pero no por sabiduría, sino por estar perdida dentro de mí misma y preguntarme: ¿En qué momento pasaron todos estos años? ¿Soy feliz con lo que hago? ¿Haber migrado hace 3 años y empezar de cero fue lo correcto?  ¿Lo debí haber hecho antes? Y llegar a la conclusión de que me queda solo una bala que me llevara a donde quiero ir, así que más vale apuntar y acertar al blanco, pero ¿A dónde quiero ir? ¿Dónde quiero pegar esa bala? ¿Qué tipo de arma quiero usar? Es una jugada diabólico a estas alturas de cuatro décadas andar con estos dilemas.

Y me pregunto, además, ¿esta es la famosa crisis de los cuarentas?, ¿Me da miedo envejecer y no haber cumplido mis proyectos de vida? ¿Cuáles son mis proyectos ahora? No puedo negar que si lo analizo en diferentes perspectivas no soy la misma que cuando tenía 27 años, pero por alguna extraña razón mi cerebro me hace una mala jugada, y es que yo siempre crea que tengo los mismos 27 años, y ojo no soy del tipo de mujer que oculta su edad, nunca, pero de alguna manera siempre creo de forma inconsciente que esa es mi edad y no ha cambiado en 13 años. 

Y me pregunto, además, ¿esta es la famosa crisis de los cuarentas?, ¿Me da miedo envejecer y no haber cumplido mis proyectos de vida?

De esta forma me toma mi próximo cumpleaños, el número 40, intentando auto-resetearme y buscando la ruta hacia ese “fulano ser interior” que habita en mí, para que me de las respuestas a las desaforadas incógnitas que me hago, mientras el reloj corre en medio de una pandemia global que nos mantiene confinados y expectantes a lo que se pueda avecinar.

Aunque la lectura pueda dejar un sabor medio agrio, sobre como estoy viendo esta etapa madura de la vida, quiero aclara que es solo un auto-reto que me obliga a reflexionar sobre las vías que tengo para crecer, aprender, dar y al fin y al cabo ser  feliz; el deseo universalmente humano. Así que no lo veas como un bache existencial simplemente, sino la forma de incomodarme para siempre saltar desde mi zona de confort y hacer algo más allá, siempre más allá.

De esta forma me toma mi próximo cumpleaños, el número 40, intentando auto-resetearme y buscando la ruta hacia ese “fulano ser interior” que habita en mí.

mari garcía

No Comments

    Leave a Reply